Sevilla acoge el Congreso Internacional de Bioquímica y Biología Molecular

SAC Audiovisuales aporta el soporte técnico al evento, que transcurre en nueve de las salas del Palacio de Exposiciones y Congresos y el Hotel Los Lebreros

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, inauguró en Sevilla el Congreso Internacional de Bioquímica y Biología Molecular, donde se dan cita investigadores de primer nivel mundial, entre los que se encuentran seis autores reconocidos con el Premio Nobel de Química o de Medicina.

Sevilla es la sede de este evento que organiza conjuntamente la Unión Internacional de Bioquímica y Biología Molecular (Iubmb, en sus siglas en inglés), la Federación Europea de Sociedades de Bioquímica (FEBS) y la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (Sebbm).

Por primera vez, desde su fundación en 1955, la Iubmb desarrolla su congreso en España, siendo la capital andaluza la ciudad seleccionada para ello. En la elección de Sevilla ha desempeñado un papel importante Miguel Angel de la Rosa Acosta, catedrático de la Universidad Hispalense y director del Centro de Investigaciones Científicas Isla de la Cartuja (cicCartuja), cuya candidatura fue aprobada hace seis años, en la convención celebrada en la ciudad japonesa de Kioto.

Uno de los principales atractivos de este Congreso Internacional de Bioquímica y Biología Molecular, titulado ‘De las moléculas simples a la Biología de Sistemas’, se halla en la participación de seis Premios Nobel, que participan con sus conferencias en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (Fibes).

Tim Hunt, Ferid Murad, Ada Yonath, Hamilton Smith, Robert Huber y Venki Ramakrishnan son los científicos laureados por la Academia Sueca que intervengan en este congreso, aportando cada uno de ellos sus hallazgos en disciplinas como la biología, la química, la medicina o la farmacia. Estos investigadores disertarán, a su vez, sobre los retos futuros de la ciencia y sobre el progreso logrado en campos concretos, tales como la aplicación de células madre, el descubrimiento de nuevos fármacos o el desarrollo de terapias avanzadas contra enfermedades como el cáncer, la malaria, el Parkinson o el Alzheimer.

A estos científicos, de gran reconocimiento internacional, se les une en el Congreso de Bioquímica y Biología Molecular otros que, aunque no hayan sido galardonados con el Nobel, poseen una trayectoria profesional sobresaliente. Es el caso de Bruce Alberts, asesor en temas científicos del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama; la china Sai-Juan Chen, directora del Instituto de Hematología de Shanghai, experta en el tratamiento de la leucemia; el japonés Kazutoshi Mori, director del Laboratorio de Biofísica de la Universidad de Kioto; el peruano Carlos Bustamante, especialista en los procesos de control de la expresión génica y profesor de la Universidad de Berkeley; el alemán Mathias Mann, director del Instituto Max Planck de Bioquímica; o los españoles Joan Guinovart, responsable del programa científico del congreso; Carlos López Otín, catedrático de la Universidad de Oviedo y Premio Nacional de Investigación, estudioso de la secuenciación del genoma de la leucemia linfática crónica; María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas; o Joan Massagué, Premio Príncipe de Asturias en 2004 y director del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York.

En total, se dan cita en el congreso unos 2.500 científicos procedentes de diversos centros de investigación, laboratorios y universidades internacionales; lo cual, convertirá a Sevilla durante seis días en un referente a nivel mundial de la bioquímica y la biología molecular, dos disciplinas de gran relevancia para el progreso y el bienestar social.

Pero, más allá de su relevancia científica, el Congreso Internacional de Bioquímica y Biología tendrá también «un notable impacto económico y social para la capital andaluza», que acogerá en sus calles diversas actividades de divulgación científica. No en vano, se estima que el evento generará en la ciudad unas 4,5 pernoctaciones de media por cada congresista, y un gasto medio por visitante de unos mil euros.